Breve guía para hacer un comentario sigilográfico (sellos)

Aquí encontraréis una guía precisa y detallada sobre todos los aspectos a tener en cuenta para elaborar un comentario sigilográfico sobre un sello.

El comentario lo estructuraremos en dos partes. En la primera hablaremos de sus partes, centrándonos en sus caras o cara y en su contenido. En la segunda hablaremos de su clasificación. Lo clasificaremos según su material, forma, colocación, tamaño del diámetro, persona de la que emana y estampado. Esta segunda parte es la más extensa a definir y la más difícil dependiendo que aspecto.

PRIMERA PARTE DEL COMENTARIO, LAS PARTES DEL SELLO.

Según sus caras tendremos en cuenta que;

Un sello puede tener dos caras, el anverso o cara principal y el reverso, la parte de atrás. Aunque, en ocasiones solo nos los encontraremos con una cara, el anverso.

Los sellos de una cara, son sellos de impronta simple. Y si tienen dos caras son de doble impronta (penden de un cordón llamado lemnisco no están pegados). Los de impronta simple suelen estar placados (impresos sobre el papel). Si en la parte del reverso hay un sello menor, se llama contrasello, se suele hacer con un sello pequeño, privado, anula (Alta edad Media).

Anteriormente encontramos entalles romanos (piedras preciosas talladas para uso de sello) con motivos profanos y una leyenda.

En la Baja Edad Media, durante el renacimiento, se vuelven a poner de moda y se imitan (casi hasta poner en duda entre la autenticidad de la imitación y el original romano).

Pasamos a definir su contenido y para ello tendremos en cuenta estas partes;

El campo es la parte interior, el espacio destinado a la representación y que se encuentra rodeado por la orla o corona circular, la parte comprendida entre el campo y el borde.

Parte sombreada el campo del sello.

El fondo del campo también hay que describirlo, el cual será liso o decorado (es difícil de ver). En el campo también hay que diferenciar la figura, puede haber una o varias y tratar de saber su significado e identificarlo.

La orla o corona circular es la zona donde tiene escrita la leyenda, lema o inscripción parte escrita del sello. Está separada del campo por un cordón o gráfila (puntitos). Esta orla nos dirá quién es el dueño, siempre empieza por una evocación el “sigillum” o “S.” en la parte superior derecha. Hay sellos que tienen varias líneas y otros que no tienen ninguna palabra, los llamados anepígrafos. En la parte central superior de la orla siempre habrá una cruz, es muy raro que falte.

SEGUNDA PARTE DEL COMENTARIO, LA CLASIFICACIÓN.

Clasificación según el material.

Los tendremos de metal, oro (se conservan pocos porque los fundían), plata,bronce y plomo, (de estos se conservan bastantes porque las bulas pontificas estaba hecha de plomo). Muchos monarcas por imitación usaron el plomo. Las matrices eran encargadas a orfebres al igual que las de metal.

Otro material era la cera, el material más común, el 80% serán de cera, más o menos dura según el tipo de cera y la mezcla. El más típico es la cera natural, de color marrón. Cuanto más viejo el sello de cera se vuelve más oscuro. En la época medieval iban metiendo pigmento identificándose los linajes con colores. (Rojo el más usado, por ejemplo, rey de Aragón o el Papa) también los verdes (reyes de Francia, reyes navarros s. XIII- fin Edad Media) tendremos también sellos de los Nazaríes de Granada (se contagian) están en árabe y son rojos.

Sellos de arcilla muy escasos porque se rompen con gran facilidad, pero era muy común al ser tan barato.

El sello no era una práctica solo para la nobleza, a lo largo de la Edad Media se generalizan mucho, podían usarlo hasta los analfabetos.

Ultimo material el lacre, se empieza a usar en el s XV y se generaliza a partir del XVI, se hace con cera de abeja y trementina (una especie de resina) consiguen con esta mezcla que el sello pese menos y no rasgue el papel. Los sellos de lacre eran más flexibles, se pegaban bien al papel, pero era también quebradizo. Ya había en época de los reyes católicos.

Clasificación según la forma.

La más frecuente es la redonda o circular. Desde la Edad Media hasta el siglo XVIII, son circulares los de los monarcas, papas y concejos (luego hay excepciones puntuales).

Forma oval u ojival, usados por mujeres, incluido princesas (reinas no) y también los clérigos. Estos se prestaban más a las figuras pedestres o estantes.

Sellos con forma de rombo o losange y de formas diversas, escudiforme con forma de escudo en los que se adapta muy bien un blasón, también polilobulados.

Clasificación según su colocación en el soporte.

Pueden ser colgantes o adheridos.

Los colgantes o pendientes son los mayores y más pesados como los de metal, por ejemplo, bula papal. Colgados mediante un lemnisco (cordel de materiales diversos) en la parte inferior del documento en una plica (refuerzo del soporte, suele ser un pliegue). Cuando se ponía un sello pendiente solía ser un documento de gran solemnidad y el material era pergamino. El material del lemnisco podía ser hilos de seda, cáñamo (más sencillo), de diversos materiales, cuerdas de cuero trenzado, tela entretejida e incluso cuerdas del propio pergamino.

Con dos correas de pergamino se llama sello de doble cola, y mediante un corte en el documento sello de cola simple.

Los sellos placados o adheridos son los que se ponen directamente sobre el papel (a partir del siglo XIV, sobre todo) también servían para cerrar las cartas, por lo que había que romperlo para leerla, muy pocas veces llegan intactos. Suelen dejar la marca de la grasa de la cera o algún pedacito.

Clasificación según su diámetro.

Diferentes tipos de sello, pequeño, mediano y grande ¿Cómo se mide? Siempre en milímetros. Modulo grande 75-100 milímetros, módulo mediano 40-70 milímetros, y módulo pequeño siempre que tenga menos de 35 milímetro. Estos últimos normalmente son los sigilos anulares o sellos de anillo, sellos para documentación secreta (privada, no de espías, no confundir).

Por ejemplo, el anillo del pescador que se usó hasta el Papa juan XXIII. Se usaba para documentos menos solemnes, siempre iba con un cordoncillo de cáñamo rodeándolo para protegerlo.

Clasificación según la persona de la que emanan.

Mundo de la iconografía. Sellos civiles y sellos eclesiásticos.

Los sellos civiles, tienen cinco tipos (más o menos) Sellos reales (los que más se conservan) Sellos nobiliarios. Sellos que pertenecen a autoridades públicas (consejos, tribunales, notarios, etc.). Sellos que pertenecen a instituciones o colectivos como gremios, cofradías. Sellos de particulares.

Sellos eclesiásticos tres tipos, los pontificios (bula de doble impronta y sello de pescador secreto), dignidades eclesiásticas (cardenales, arzobispos, obispos, abades, priores, deanes todas las dignidades del clero secular diocesano) dependientes de entidades religiosas, monasterios, conventos, órdenes religiosas, parroquias, órdenes militares, etc., (clero regular), los propios abades tenían su propio sello con los elementos propios de su orden.

Clasificación según la figura o tipos de estampados.

Mayestáticos (figura del monarca sentado sobre un trono con el orbe sobre la mano y la otra una espada, y a veces un cetro sobre sus piernas) los fondos suelen ser lisos. En los sellos bajomedievales la iconografía se complica, pero la imagen del monarca es muy similar. A veces se les pone la espada en las piernas.

Ecuestres. Siempre marchando a galope y armado, es una escena bélica. Normalmente es el utilizado por los monarcas para el reverso de su sello. Suelen ser complementarios. A veces fue tomado por señores feudales o nobles de alto rango como anverso y por detrás no ponían nada o un contrasello de tipo heráldico. El caballo cabalga hacia la izquierda de la imagen hasta que llega Pedro IV de Aragón (en el resto de Europa caminan hacia la derecha, lo contrario de la Península Ibérica) entonces a partir de este rey aragonés se cambia la dirección del caballo y ya se puede datar. (1340 aproximadamente, Pedro IV el Ceremonioso). Castilla nunca cambia la dirección.  

Hay algunos sellos ecuestres que el caballo no va a galope, lo acompaña un perro, y el señor porta un cuerno. Suelen ser anverso y de temática cazadora para nobles menores o de menor estatus.

Sellos pedestres o estantes, sobre todo mujeres, princesas, abadesas, monjas, etc. Mundo femenino. Suelen llevar un pajarito o una flor. Los clérigos también se representan pedestres.

Heráldicos o armorial, el anverso es heráldico (no contrasello). Por ejemplo, el sello de Zaragoza medieval es un sello heráldico, en el anverso lleva el león y en el reverso la muralla.

Hagiográficos o legendarios, son los de escenas religiosas o con santos.

Monumentales, casi siempre representan ciudades, municipios, concejos, suelen llevar un edificio, por ejemplo, murallas, catedrales, etc. Un elemento representativo del lugar.

Representación naval, motivos evidentes, barcos, agua, peces, etc.

De gremios u oficios, son de un colectivo. El motivo que veremos será algo representativo de su oficio.

Sellos parlantes, motivo heráldico o emblemático, normalmente concejos, hacen referencia a un solo lugar, por ejemplo, Estella, una estrella, Barbastro un señor con barba.

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